Bello, febrero 27 de 2026
N°2238
- Desde el 29 de febrero de 1996 esta segunda línea de trenes ha permitido realizar 632 millones de viajes.
- Su operación ha sido fundamental para fortalecer la integración territorial, conectar comunidades y acompañar la transformación urbana y social.
- En pocos años, la línea B será fundamental para la integración futura con el tren ligero del Metro de la 80.
El 29 de febrero de 1996 se marcó un hito para la movilidad del Valle de Aburrá con la entrada en operación de la línea B del Metro de Medellín, una infraestructura que desde entonces ha fortalecido la integración del occidente de la ciudad con el resto del territorio metropolitano. La puesta en marcha de esta línea, tres meses después del inicio de operación de la línea A, consolidó la visión de un sistema masivo moderno, eficiente y conectado.
La línea B comenzó su operación comercial entre San Antonio y San Javier a las 5:00 a. m. de aquel 29 de febrero. A esa hora, el anuncio por los altavoces dio inicio a un servicio que transformaría la movilidad, permitiendo la realización de 632 millones de viajes para conectar a las personas con sus sueños y oportunidades en estos 30 años de servicio.
Hoy la línea B continúa siendo la segunda que más personas moviliza en el Metro de Medellín. Con plataformas de 72 metros, los trenes que operan este corredor son de tres coches, una configuración que se ajusta a las características urbanas y de demanda del territorio.
Sus estaciones, que reciben el nombre según la ubicación geográfica, conforman un corredor estratégico: San Antonio; Cisneros (con transferencia a la línea 1 de buses), Suramericana, Estadio, Floresta (con transferencia a la línea O de buses), Santa Lucía y San Javier, que conecta con la línea J de Metrocable.
La cercanía de la línea B con la Unidad Deportiva Atanasio Girardot ha sido clave para la movilidad en eventos de ciudad. Partidos de fútbol, conciertos, competencias deportivas y otras actividades masivas encuentran en la estación Estadio una puerta segura, ordenada y eficiente para la llegada y salida de miles de asistentes.
Asimismo, la línea B es un acceso fundamental a la Comuna 13, uno de los destinos turísticos más visitados de Medellín. Millones de turistas nacionales e internacionales se desplazan cada año hacia este sector utilizando el Metro como medio principal de llegada, lo que refuerza el papel de la línea B como facilitadora del encuentro cultural y la proyección global de la ciudad.
En pocos años, la línea B será aún más determinante para la integración de la red Metro gracias a la conexión que permitirá con el Metro de la 80 en la estación Floresta. Este enlace impulsará la movilidad del occidente y ampliará las alternativas de viaje para la ciudadanía, reafirmando la visión de un transporte sostenible, integrado y comprometido con la calidad de vida.
Dirección de Comunicaciones - Metro de Medellín Metro de Medellín Ltda.